Skip to content Skip to footer

Nueva técnica en alcohol: El Arte Abstraccionista de Maida Olavarría

Maida Olavarría empezó a los 5 años, cuando descubrió el dibujo como su principal forma de expresión. «Me encantaba cómo podía crear cualquier cosa con solo una hoja y un lápiz». Siempre tuvo un gran interés por la cultura, y le fascinaba aprender sobre las obras de arte en los museos y las historias detrás de ellas. «El arte fue siempre mi manera de explorar el mundo y ver más allá de la superficie», añade. Desde pequeña, nunca dejó el arte, y en el colegio era lo único a lo que realmente se dedicaba. Estudió artes visuales en 2012 y, después de graduarse, se fue a Londres para hacer un máster en pintura, especializándose en escultura en metal fundido. «Cuando regresé a Chile, trabajé mucho en pintura y escultura, encontrando un punto de unión».

Su trabajo siempre ha girado en torno a la abstracción, usando manchas como eje central, las transparencias de la pintura que utiliza y los efectos de luz que crean diferentes superficies. «Me inspira mucho la naturaleza que me rodea, en sus ciclos, colores y en cómo todo se mueve», explica. No le gusta encasillarse en un solo estilo, pero últimamente se ha enfocado bastante en la pintura abstracta minimalista y la escultura abstracta cinética

¿Cómo se desarrolla esta nueva técnica en alcohol? ¿De qué se trata exactamente?

«Al regresar a Chile después de vivir en Londres, descubrí esta técnica en las redes sociales. Algo me atraía mucho de su fluidez y la forma en que se trabaja. Era una especie de manualidad difícil de aprender y no muy conocida en Chile. Comencé a investigarla en profundidad. Había tantas formas de aplicar la pintura, secarla, moverla, que hasta el día de hoy disfruto cada obra de manera diferente. La tinta se trabaja con pigmentos mayoritariamente concentrados que se diluyen en alcohol y luego se evaporan para impregnarse en el soporte. Es un trabajo muy rápido; de esta forma, va moviendo las posas para mezclar los colores hasta cierto punto, y aquí es donde toma protagonismo el proceso. La movilidad del soporte y el manejo del líquido son dos factores principales al momento de trabajar. Es el balance entre guiar la tinta hacia ciertos lugares y dejar que fluya al mismo tiempo. El resultado siempre es distinto y eso le atrae mucho. De esa forma, llegué a probar sobre distintas superficies que aportan reflejos al resultado final, y así es como llegué al aluminio como soporte principal, uniendo la escultura con la pintura».

¿Haces talleres? ¿Quisieras compartir este conocimiento con otros artistas?

«Me fascina enseñar y a eso he dedicado gran parte del tiempo. Realizo talleres de diversas técnicas como acuarela, óleo, acrílico y dibujo, pero la tinta es mi especialidad. Se puede optar por clases particulares o grupales».

Háblame de tus obras. ¿Hay alguna que quieras destacar?

«Tengo una gran variedad de obras de las que le gustaría hablar, pero creo que en esta ocasión vale la pena destacar la serie «Serendipia». Ahí es donde comencé a experimentar la escultura pintada en aluminio y jugué por primera vez con los reflejos generados por el mismo material, variando la organización de los módulos. Las primeras obras de esta serie fueron expuestas en Chile, en Madrid y en Berlín. La respuesta del público fue muy buena y se valoró muchísimo todo el trabajo que significaron estas obras», nos comenta Maida.

Nosotros

Somos una plataforma de difusión gratuita para la cultura y para tod@s los artistas visuales emergentes de la V región

Suscríbete a nuestro Newsletter

Proyecto financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (FONDART Regional Valparaíso) 2022.

© Todos los derechos reservados para los artistas