Skip to content Skip to footer

Maria Ignacia Cabal: Instinta y sus acuerelas orgánicas.

Instagram@instintacolorShare

«Instinta» surgió hace muchos años, durante la adolescencia de Maria Ignacia. Desde que descubrió la noción del instinto, abordó el concepto y se dio cuenta de que era una herramienta fundamental para expandir su conocimiento. El oficio llegó por la necesidad de crear con materiales más amigables con el ecosistema y con la vida misma. Anteriormente, había experimentado con la elaboración de materiales orgánicos, como el papel reciclado, pero nunca había considerado crear sus propias pinturas.

Todo comenzó cuando tuvo que barnizar una escultura en roble y no tenía barniz, pero sí los materiales para crear uno desde cero. Realizó varios macerados con diferentes proporciones de savia. Posteriormente, hizo pruebas de color en tela y se dio cuenta de que existía una posibilidad cromática. Siempre ha disfrutado investigar y conocer el origen de las cosas, por lo que inmediatamente buscó información y descubrió la posibilidad de hacer pigmentos naturales con materias orgánicas, como las plantas, y pigmentos inorgánicos, como las tierras y las piedras.

Después, tomó talleres del oficio directamente. Ya tenía en consideración la teoría del color y cómo este se manifiesta en los seres humanos, pues estudió Licenciatura en Arte. Desde entonces, ha llevado a cabo mucha experimentación, integrando lo natural y orgánico en sus procesos creativos, destacando la importancia de respetar y armonizar con el ecosistema.

¿Cuáles son las ventajas de estos materiales frente a los comúnmente usados por los pintores? Tu opinión, por favor.

«Cada persona tiene sus propias necesidades. Existen artistas que solo necesitan pintar, manchar, practicar. La relación que conlleva hacer el material permite una exploración con resultados tangibles e intangibles. Hay otros, como yo, que no nos conformamos con lo que se nos ofrece dentro del sistema: colores, texturas, ya establecidos. Buscar tus propios colores y ser meticulosa en eso requiere de una búsqueda y trabajo mayor. Si lo llevamos al tiempo de creación, algunas veces paso más tiempo elaborando un color que pintando. No es que uno sea más importante, sino que gestionar una investigación de un lugar que se cree contiene el color que se tiene en mente, colores específicos, para más tarde trabajar en la preparación del pigmento, todo esto es una práctica lenta y, a su vez, con muchos pensamientos y reflexiones que se llevan a cabo durante la práctica. Al hacer pigmento no solo aprendo eso, sino que aprendo a entender la vida misma. Creo que esa es la mayor ventaja de este oficio y, en general, de los oficios que nacen desde el origen», nos comenta.

¿Cómo te vinculas con la Quinta Región?

Soy de la Sexta Región, hace 6 años llegué a Valparaíso. Por lo tanto, mis primeras recolecciones de color fueron directamente de los cerros y valles de la Quinta Región. La identidad y posibilidades que entrega la recolección en esta zona son inmensas y muy variadas; la cultura Aconcagua deja registro de aquello. Las piezas de cerámica de esta cultura dejan vestigios de los colores de la zona. Ahora estoy llevando a cabo una investigación desde la ciudad de Valparaíso hasta mi otro pueblo, Pichilemu. En ambos lugares se trabaja el oficio de la cerámica, el otro oficio que me une con la práctica de hacer pigmento. Estoy experimentando y haciendo pruebas de los colores que he podido hacer hasta ahora, en conjunto con la cerámica, explica

¿Qué piensas de las nuevas tecnologías y los materiales orgánicos en el arte? ¿Son complementarios?

Independientemente del tiempo, las tecnologías siempre han estado a disposición de otros métodos para encontrar resultados distintos. A simple vista se pensaría tal vez que una no tiene un mayor vínculo con la otra, pero la verdad es que gracias a las nuevas tecnologías, hoy muchos de los pigmentos que históricamente han sido dañinos para el ser humano se pueden realizar de manera sintética gracias a la tecnología y las nuevas fórmulas. Esto ha dado la posibilidad de que muchos colores no se pierdan en el tiempo. Muchas de las materialidades aún siguen siendo tóxicas al tacto o al olfato, pero no como en la antigüedad, y esto da la posibilidad de que el artista expanda su obra en cuanto a paleta de color, soporte, etc. Ahora, si pensamos en la autenticidad de la obra, debemos entender que al usar materiales fabricados nuestra obra entra en una decodificación universal. Esto pasará de todos modos si la obra entra más tarde en circulación. Creo que las nuevas tecnologías aportan sinceramente, pero la conexión que surge desde la recolección de la materia prima hasta la elaboración de cualquier material crea un recorrido único y excepcional tanto para la obra como para el artista, encontrándonos nuevamente con el origen y lo que nos rodea, la naturaleza.

Cuéntame de Instinta. ¿Algo que quieras destacar?

«Me gustaría agregar que la práctica de los oficios milenarios requiere otro tipo de atención y valoración. Deben ser respetados y atendidos. Mantener las tradiciones es optativo, pero cuando estas prácticas desaparezcan, el ser humano habrá perdido lo más esencial: su historia. Formar una red de memoria es responsabilidad del mundo del arte; el conocimiento es universal y debe ser compartido», nos comenta Maria Ignacia.

Nosotros

Somos una plataforma de difusión gratuita para la cultura y para tod@s los artistas visuales emergentes de la V región

Suscríbete a nuestro Newsletter

Proyecto financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (FONDART Regional Valparaíso) 2022.

© Todos los derechos reservados para los artistas